QUE EL ÁNGEL DE LA JIRIBILLA LOS ACOMPAÑE.

sábado, 20 de noviembre de 2010

INSTRUCCIONES PARA VIAJAR A CUBA




1- Por favor, ud. no está viajando a un país normal, por lo tanto, no intente aplicarle reglas lógicas.
2- Por muy grande que ud. compre la maleta, jamás será lo suficientemente grande.
3- Visto el punto anterior, le aconsejo comprar un contenedor.
4- Es importante que tenga a mano una pesa porque el proceso de pesar- sacar-pesar-sacar será infinitamente largo y doloroso.
5- Leído el punto cuatro, le recomendamos proveerse de pastillas para calmar los nervios.
6- Lleve dinero en efectivo, recuerde que pueden no servir sus tarjetas, los cajeros, las terminales de pago…
7- Tenga a mano chocolates cuando llegue al aeropuerto de La Habana: todo el mundo le pedirá chocolate.
8- No viaje sin kleenex, recuerde que el papel higiénico y las servilletas son lujos capitalistas que suelen escasear.
9- Lleve barritas energéticas, le pueden salvar la vida bajo el calor habanero.
10- Vaya bien provisto de medicinas, hasta las más elementales las necesitará.
11- No olvide una buena provisión de bolígrafos, nadie tiene y todos le pedirán la suya para nunca devolverla.
12- Si no quiere pagar la brutal cifra de 8 cuc para entrar a ver el cañonazo de las nueve en La Cabaña, vístase como cubano, camine como cubano, hable como el asere más asere y quizás salga ileso.
13- Los cocotaxis son cazadores de turistas: si está cansado, sea más extranjero que nunca para que accedan a llevarlo pero no sea comemierda, porque le pueden cobrar más que un taxi. Mantenga una posición intermedia: extranjero-no-comemierda.
14- Vaya con un cubano a comprar y deje que él hable: le darán precios más baratos.
15- No discuta con nadie, si quiere hacerse el sueco hable en vietnamita o venusinano y lo dejarán en paz.
16- NO OLVIDE COMER BOCADITO DE HELADO EN OBISPO Y HABANA, SERÁ TODO UN ORGASMO DE SENSACIONES.

martes, 26 de octubre de 2010

LEZAMA NOS UNE

Allí estábamos, cubanos todos, nacidos en lugares y fechas diferentes. Unidos por una misma pasión. Unos venían de Cuba, pero había otros de lugares tan lejanos como Suecia. Desperdigados por el mundo. Anhelando sueños diferentes o, quizás -quién sabe- el mismo sueño. Lezama nos cobijó durante tres días en Puebla. Lezama nos unió bajo otro cielo, otro aire, otro acento. No hubo una sola palabra altisonante o irrespetuosa para los diversos modos de ver la vida. La palabra fue metáfora y la espera se hizo perceptible, más humana que nunca. “Estira tu mano y encontrarás la noche y su mano amiga”. Ofrecimos la mano y recibimos sonrisas: sin escarnios, sin muros, sin intolerancia. En medio de las aguas congeladas o hirvientes/un puente, un gran puente que no se le ve/pero que anda sobre su propia obra manuscrita. Quizás sea un signo, una imago concurrente de posibles futuros para todos. De futuras manos y enigmas. Un gran puente entre nosotros. Entre nosotros y la Isla. Desde la Isla al Mundo. Por azar o libre elección. Un gran puente nos convida a brindar agua en el desierto, pez en el mar, pan en los brazos vacíos de nostalgias. Un puente que no vemos pero que sí vamos construyendo. No nos fugaremos sin alas porque las astas del ciervo asesinado son peces, son llamas, son flautas. Envolveremos labios que hace mucho se han desligado de la Isla. Limpiaremos las manos sin sangre y cobijaremos las nuevas.

Hoy, Lezama nos ha unido.
Que el ángel de la jiribilla nos acompañe en todos los futuros caminos recurrentes.
Puebla, octubre de 2010.

jueves, 30 de septiembre de 2010

KE CHIDO, GÜEY.

Acabo de ser testigo de la más kafkiana interpretación de la ley que jamás pude imaginar. Y miren que en mi trabajo diario leo horrores. En la farmacia del Soriana cercano a mi casa, una joven llegó con una receta –nunca supe a ciencia cierta qué quería comprar- y la farmacéutica no se la aceptó porque no traía la fecha. Hasta ahí todo era lógico: si no aparece fechado, ¿ puede imaginar alguien cuándo fue recetada la medicina en cuestión? Pero la joven le ripostó que la ley decía que bastaba con la firma y el número de la cédula. Presentí que el asunto se ponía buenísimo y dejé pasar a dos personas de la cola sólo para ver en qué terminaba aquel duelo. La sorpresa vino cuando, escrito en mano, la despachadora interpretó la ley en cuestión. No, no la leyó solamente: se atrevió a una muy libre explicación del verbo “adquirir”.
No sé de dónde sacaron la ley en esa farmacia. En palabras textuales de la vendedora, la receta tiene que tener la FECHA DE ADQUISICIÓN . Y la joven, malhumorada ya, le ripostó que ADQUISICIÓN significa COMPRA pero… sorpresa: para nuestra farmacéutica ADQUIRIR implica que cuando el médico remite, ordena, expide, manda, cursa, emite, instruye una prescripción, el paciente está ADQUIRIENDO UNA RECETA.
Creo que aquí hay varios puntos interesantes de análisis. ¿Por qué –me pregunto- si existe un número elevado de sinónimos en español para el acto de expedir una receta, el (los) que escribieron la ley colocan un ambiguo ADQUIRIR? ¿Acaso en nuestro hermoso idioma no viven, existen, hay, se emplean, destinan, aplican, etc, etc, un considerable número de sinónimos? ¿Podemos exigir el cumplimiento de una ley si no viene bien escrita? ¿Alguien le dijo a los expendedores de medicinas que ellos tenían que interpretar la ley? ¿Podemos confiar en un precepto m al redactado y peor definido?
Según la RAE, adquirir es:
1. tr. Ganar, llegar a tener algo:
adquirió la experiencia que necesitaba.
2. Comprar:
adquirió un coche de segunda mano.
Es decir, ¿ganamos una receta? O más ambiguo todavía, ¿llegamos a tener una receta? –como si fuera un concurso. Es aberrante que mientras las escuelas y la sociedad en general están tomando la decisión inadmisible de estudiar, hablar, entender y comunicarse en inglés, las personas que deben escribir las leyes no poseen ni la más mínima idea del uso del español y dejen a farmacéuticos –que podrán ser excelentes en su rubro, no lo niego- la terrible responsabilidad de una interpretación descabellada. Si no se maneja el idioma materno, ¿qué hacemos experimentando en inglés? Qué maravilla: analfabetos funcionales en español, que no conocen el significado de las palabras, no utilizan sinónimos correctos e interpretan lo que les viene en gana pero… genios en inglés. Mexicanos que no pueden comunicarse en español y pretenden realizar largos discursos corporativos en otro idioma.
Hoy fue una receta que no se vendió. Mañana puede ser peor: mañana, quizás, la vida de una persona corra peligro por una nefasta redacción y una paupérrima interpretación. Claro, eso no es importante: lo realmente imprescindible es mostrar a ciudadanos con un acento anglosajón impecable.

Ke chido, güey. Vamos a adquirir español.

domingo, 12 de septiembre de 2010

¿ VAMOS A CHOTEAR?



El siguiente escrito fue tomado del blog Octavo Cerco, que se publica desde Cuba por Claudia Cadelo. Dadas las últimas palabras de Fidel, tomen en consideración que yo no quise decir que esto fuera un choteo sino todo lo contrario.


“El modelo cubano ya no funciona ni para nosotros.”
Por: Claudia Cadelo

El modelo cubano no funcionaba para nosotros ni cuando se me ocurrió.
Cuando se cayó el bloque socialista el modelo no funcionó ni para nosotros.
Por mucho que reflexione, el modelo cubano ya no funcionará.
El modelo cubano no ha funcionado ni con Chávez.
Antes de mí, el modelo cubano había funcionado.
En cuanto hube creado el modelo cubano, fracasó.
El modelo cubano no habrá funcionado para nosotros ni cuando Raúl haya hecho los cambios.
Es posible que el modelo cubano no funcione ni para nosotros.
Que el modelo cubano no haya funcionado no afecta mis visitas al acuario.
Si el modelo cubano funcionara para nosotros, no lo habría creado yo.
Si el modelo cubano hubiera funcionado para nosotros yo me retractaría igual.
El modelo cubano nunca funcionaría.
El modelo cubano habría funcionado en otra dimensión.
El que hubiere publicado en el Granma que el modelo cubano no funciona, será fusilado.
¡Funciona, modelo cubano!

martes, 7 de septiembre de 2010

NO HAY PATRIA SIN LA CARIDAD DEL COBRE

Ellos eran tres, dicen: unos esclavos que habían salido en busca de sal. Los tres Juanes: un muchacho negro de 10 años (Juan Moreno) y dos hermanos de pura sangre india (Juan y Rodrigo de Hoyos), que trabajaban en las minas de cobre de la región. Corría el año de 1613. En el medio de la bahía de Nipe hallaron una imagen de la Virgen que rezaba: “Yo soy la Caridad”.
La encontraron en el mar. Para muchos, la leyenda tiene otro camino: había una tormenta en la zona y los tres Juanes, a punto de morir, fueron salvados por la milagrosa imagen. Para todos los cubanos, protege a los balseros en sus viajes lunáticos escapando de Cuba. Oshún, en su sincretismo afrocubano: orisha de las aguas dulces, de la sensualidad, la coquetería, la sexualidad femenina, el amor, la fertilidad. Cachita, para todos los cubanos. Septiembre, su mes. Hoy, 8 de septiembre, millones de cubanos en el mundo entero le llevarán girasoles o cualquier flor amarilla para rendirle tributo. Para rogarle por nuestro pobre país. Para pedirle, como hicieron nuestros héroes en el siglo XIX:
Desenvainando su espada Agramonte, como en el rescate de Sanguily, arengó a sus reducidas fuerzas, esta vez con un solo grito nacido del alma del bayardo:
"¡Que la Caridad del Cobre nos ilumine!"
El General Antonio Maceo dijo en una arriesgada situación militar:
"Vamos a cargar con el machete y con la Caridad del Cobre".
Y es José Marti, el Apóstol de la Independencia Cubana, el que en versos que tituló “Virgen María”, cuando iba por los caminos del mundo gritando el dolor de Cuba, dirigió a la Virgen este ruego vehemente:
"Madre mia de mi vida y de mi alma,
Dulce Flor encendida,
Resplandeciente y amorosa gasa
Que mi espiritu abriga".

"Mata en mi la zozobra
Y entre la sombra de mi alma brilla....
!El peregrino muera!
!Que la Patria no gima".

No hay patria sin La Caridad del Cobre.
Que ella nos ilumine en los tiempos por venir.

Santa María de la Caridad
que viniste como mensajera de paz,
flotando sobre el mar.
Tú eres la Madre de todos los cubanos.
A ti acudimos, Santa Madre de Dios,
para honrarte con nuestro amor de hijos.
En tu corazón de Madre ponemos
nuestras ansias y esperanzas,
nuestros afanes y nuestras súplicas;

Por la Patria desgarrada,
para que entre todos construyamos
la paz y la concordia.

Por las familias,
para que vivan la fidelidad y el amor.
Por los niños, para que crezcan sanos
corporalmente y espiritualmente.

Por los jóvenes para que afirmen su fe y
su responsabilidad en la vida y
en lo que da el sentido a la vida.
Por los enfermos y marginados,
por los que sufren en soledad,
por los que están lejos de la Patria,
y por todos los que sufren en su corazón.
Por la Iglesia Cubana
y su misión evangelizadora,
por los sacerdotes y diáconos, religiosos y laicos.
Por la victoria de la justicia
y del amor en nuestro pueblo.
¡Madre de la Caridad,
bajo tu amparo nos acogemos!
¡Bendita tú entre todas las mujeres
y bendito Jesús, el fruto de tu vientre!
A Él la gloria y el poder,
por los siglos de los siglos. AMEN.

martes, 31 de agosto de 2010

SOMOS APENAS SOBREVIVIENTES



St. Thomas, la isla principal de las Islas Vírgenes, territorio de los Estados Unidos de América. En ella se ubica la principal ciudad y puerto de la isla, Charlotte Amalie, que es también la capital del archipiélago. En el censo del año 2000 la población de Saint Thomas era de 51.181 habitantes, que constituían el 47% aproximadamente de la población de la isla, cuya extensión es de 80,9 km². Se dice que Cristóbal Colón avistó la isla en 1493 en su segundo viaje al Nuevo Mundo. Los Caribes, pueblo originario del territorio, desaparecieron en las primeras décadas de contacto con los europeos a causa de las enfermedades, la deportación y el exterminio. Es probable que los piratas usaran la isla durante los 150 años que siguieron al descubrimiento de América.
No lo niego: St. Thomas es hermosa y sus playas recuerdan esas otras que dejamos atrás. No se habla español y el idioma “del enemigo” puede establecer barreras difíciles. El calor es agobiante, brutal, caribeño. Se respira paz en este rinconcito del mundo. Se percibe prosperidad, a diferencia de otras islas del Caribe
Él vive en St. Thomas. No sé su nombre. Me dijo que era de Las Tunas y que no regresaría a Cuba en las condiciones en que está el país. Su cara refleja pánico cuando imagina Cuba. Acá vive del turismo, esperando la llegada de cada Crucero para proponerles a los turistas un recorrido por la isla.
Mi compatriota se despide de mí con el brazo en alto y una sonrisa nostálgica: “Nos vemos en Cuba, cuando todo cambie” Y mi corazón se encoge porque por muy bella y exótica que sea St. Thomas no se puede comparar, ni remotamente, con Cuba. Mi compatriota sobrevive y espera tiempos mejores. Hoy es St. Thomas. Hace cinco años fue aquella chica, mesera en una trattoria en Murano.
Todos somos sobrevivientes desperdigados por el mundo.

lunes, 23 de agosto de 2010

YO TE AMO, CIUDAD

Gastón Baquero (Banes, 4 de mayo de 1914 - Madrid, 15 de mayo de 1997) fue uno de los más importantes poetas de la Generación de Orígenes. Inició su acercamiento a Lezama Lima desde Verbum (1937), siguió en Espuela de plata (1939-1941) y participó también en Clavileño (1942-1944).La publicación de Poemas, en 1942, al que le sigue el mismo año Saúl sobre su espada, lo colocan de inmediato en el grupo de poetas clave de la literatura cubana. En aquellos años su principal campo de acción es el periodismo, en el que destaca. Llega a ser jefe de redacción del influyente y conservador Diario de la Marina.
Contrario a la revolución, se ve obligado a irse del país: escoltado por tres embajadores acreditados en La Habana toma un vuelo con rumbo a Madrid. Trabajó en el Instituto de Cultura Hispánica, en la Escuela de Periodismo y en Radio Exterior de España. Al mismo tiempo, escribió ensayos y artículos literarios para varias publicaciones, principalmente para la revista Mundo Hispánico.
El exilio convierte a Baquero, que en Cuba era una figura intelectual de poderosa influencia, en un hombre gris y aislado, ignorado por sus contemporáneos españoles y borrado por el gobierno de Castro de la historia intelectual cubana. Pero es en el exilio que Baquero regresa a la poesía. Poemas escritos en España aparece en 1960 y en 1966 se publica Memorial de un testigo, uno de sus libros más aclamados. En 1984 el poeta boliviano Pedro Shimose publica en Madrid (Instituto de Cooperación Iberoamericana) sus poemas completos hasta el momento bajo el título de Magias e invenciones.
En 1988 fue candidato al Premio Príncipe de Asturias de las Letras y en 1992, finalista del Premio Nacional de Literatura en la modalidad de Poesía por su obra Poemas invisibles. Ese año también recibe el homenaje de la Universidad de Alcalá de Henares y es propuesto para el Premio Reina Sofía. Participa, junto a Octavio Paz y Luis Alberto de Cuenca, en las sesiones de lectura poética en el Palacio Real. En 1993 la Cátedra Poética Fray Luis de León de la Universidad Pontificia de Salamanca celebra una semana de homenaje a su obra y al año siguiente recoge en un volumen, Celebración de la existencia, las aportaciones de los participantes. En 1994, por primera vez desde 1959, se ofrece en la Universidad de La Habana una conferencia sobre su obra poética, y en 2001 se permite la publicación de una antología poética, La patria sonora de los frutos (Editorial Letras cubanas), editada por Efraín Rodríguez Santana. En mayo de 1997 el Círculo de Bellas Artes, la Residencia de Estudiantes y Radio Nacional de España convocan a un homenaje a Baquero, gesto que tal vez hubiera sido el comienzo del reconocimiento que tanto merecía. Pero ya Baquero había entrado en el hospital donde fallecería el 15 de mayo de un infarto cerebral.
En la dedicatoria de su último libro escribió: "El orgullo común por la poesía nuestra de antaño, escrita en o lejos de Cuba, se alimenta cada día al menos en mí, por la poesía que hacen hoy --¡y seguirán haciendo mañana y siempre!-- los que viven en Cuba como los que viven fuera de ella. Hay en ambas riberas jóvenes maravillosos. ¡Benditos sean! Nada puede secar el árbol de la poesía".
TESTAMENO DEL PEZ
GASTÓN BAQUERO
Yo te amo, ciudad,
aunque sólo escucho de ti el lejano rumor,
aunque soy en tu olvido una isla invisible,
porque resuenas y tiemblas y me olvidas,
yo te amo, ciudad.
Yo te amo, ciudad,
cuando la lluvia nace súbita en tu cabeza
amenazando disolverte el rostro numeroso,
cuando hasta el silente cristal en que resido
las estrellas arrojan su esperanza,
cuando sé que padeces,
cuando tu risa espectral se deshace en mis oídos,
cuando mi piel te arde en la memoria,
cuando recuerdas, niegas, resucitas, pereces,
yo te amo, ciudad.
Yo te amo, ciudad,
cuando desciendes lívida y extática
en el sepulcro breve de la noche,
cuando alzas los párpados fugaces
ante el fervor castísimo,
cuando dejas que el sol se precipite
como un río de abejas silenciosas,
como un rostro inocente de manzana,
como un niño que dice acepto y pone su mejilla.
Yo te amo, ciudad,
porque te veo lejos de la muerte,
porque la muerte pasa y tú la miras
con tus ojos de pez, con tu radiante
rostro de un pez que se presiente libre;
porque la muerte llega y tú la sientes
cómo mueve sus manos invisibles,
cómo arrebata y pide, cómo muerde
y tú la miras, la oyes sin moverte, la desdeñas,
vistes la muerte de ropajes pétreos,
la vistes de ciudad, la desfiguras
dándole el rostro múltiple que tienes,
vistiéndola de iglesia, de plaza o cementerio,
haciéndola quedarse inmóvil bajo el río,
haciéndola sentirse un puente milenario,
volviéndola de piedra, volviéndola de noche
volviéndola ciudad enamorada, y la desdeñas,
la vences, la reclinas,
como si fuese un perro disecado,
o el bastón de un difunto,
o las palabras muertas de un difunto.
Yo te amo, ciudad
porque la muerte nunca te abandona,
porque te sigue el perro de la muerte
y te dejas lamer desde los pies al rostro,
porque la muerte es quien te hace el sueño,
te inventa lo nocturno en sus entrañas,
hace callar los ruidos fingiendo que dormitas,
y tú la ves crecer en tus entrañas,
pasearse en tus jardines con sus ojos color de amapola,
con su boca amorosa, su luz de estrella en los labios,
la escuchas cómo roe y cómo lame,
cómo de pronto te arrebata un hijo,
te arrebata una flor, te destruye un jardín,
y te golpea los ojos y la miras
sacando tu sonrisa indiferente,
dejándola que sueñe con su imperio,
soñándose tu nombre y tu destino.
Pero eres tú, ciudad, color del mundo,
tú eres quien haces que la muerte exista;
la muerte está en tus manos prisionera,
es tus casas de piedra, es tus calles, tu cielo.
Yo soy un pez, un eco de la muerte,
en mi cuerpo la muerte se aproxima
hacia los seres tiernos resonando,
y ahora la siento en mí incorporada,
ante tus ojos, ante tu olvido, ciudad, estoy muriendo,
me estoy volviendo un pez de forma indestructible,
me estoy quedando a solas con mi alma,
siento cómo la muerte me mira fijamente,
cómo ha iniciado un viaje extraño por mi alma,
cómo habita mi estancia más callada,
mientras descansas, ciudad, mientras olvidas.
Yo no quiero morir, ciudad, yo soy tu sombra,
yo soy quien vela el trazo de tu sueño,
quien conduce la luz hasta tus puertas,
quien vela tu dormir, quien te despierta;
yo soy un pez, he sido niño y nube,
por tus calles, ciudad, yo fui geranio,
bajo algún cielo fui la dulce lluvia,
luego la nieve pura, limpia lana, sonrisa de mujer,
sombrero, fruta, estrépito, silencio,
la aurora, lo nocturno, lo imposible,
el fruto que madura, el brillo de una espada,
yo soy un pez, ángel he sido,
cielo, paraíso, escala, estruendo,
el salterio, la flauta, la guitarra,
la carne, el esqueleto, la esperanza,
el tambor y la tumba.
Yo te amo, ciudad,
cuando persistes,
cuando la muerte tiene que sentarse
como un gigante ebrio a contemplarte,
porque alzas sin paz en cada instante
todo lo que destruye con sus ojos,
porque si un niño muere lo eternizas,
si un ruiseñor perece tú resuenas,
y siempre estás, ciudad, ensimismada,
creándote la eterna semejanza,
desdeñando la muerte,
cortándole el aliento con tu risa,
poniéndola de espalda contra un muro,
inventándote el mar, los cielos, los sonidos,
oponiendo a la muerte tu estructura
de impalpable tejido y de esperanza.
Quisiera ser mañana entre tus calles
una sombra cualquiera, un objeto, una estrella,
navegarte la dura superficie dejando el mar,
dejarlo con su espejo de formas moribundas,
donde nada recuerda tu existencia,
y perderme hacia ti, ciudad amada,
quedándome en tus manos recogido,
eterno pez, ojos eternos,
sintiéndote pasar por mi mirada
y perderme algún día dándome en nube y llanto,
contemplando, ciudad, desde tu cielo único y humilde
tu sombra gigantesca laborando,
en sueño y en vigilia,
en otoño, en invierno,
en medio de la verde primavera,
en la extensión radiante del verano,
en la patria sonora de los frutos,
en las luces del sol, en las sombras viajeras por los muros,
laborando febril contra la muerte,
venciéndola, ciudad, renaciendo, ciudad, en cada instante,
en tus peces de oro, tus hijos, tus estrellas