QUE EL ÁNGEL DE LA JIRIBILLA LOS ACOMPAÑE.

lunes, 9 de agosto de 2010

FELICIDADES

Después de unas increíbles vacaciones, regreso con nuevos bríos y muchas ideas.
La morada cumple dos años y quiero felicitar a este espacio virtual por su perseverancia y hacer extensivo mi júbilo a mis gentiles lectores.

Gracias por leerme.

Gracias por existir.

miércoles, 21 de julio de 2010

DEL MAESTRO

Decir que la obra de José Martí cada día me asombra más es una perogrullada sin límites: Martí me habla al oído con una claridad y contemporaneidad que me estremecen por su lucidez. Y no son sólo los textos, discursos y ensayos políticos, sino que también en su poesía sobresalen ideas con una visión que tal parecen haber sido escritos en el siglo XXI.
Hoy los invito a leer este poema, publicado en 1889, en Nueva York. La semejanza con los acontecimientos actuales sólo indican que todavía nos queda, como nación, un largo camino por andar.

A NÉSTOR PONCE DE LEÓN
A mi señor
Néstor Ponce de León:

Viene a decirme Capriles
Que alguien dijo en Broadway
Que en mi discurso exclamé:
«¡Los anexionistas viles!»

¡Bien, y con mucha razón
Me mandó usted el recado
De tenerme preparado
El espinudo bastón!

Miente como un zascandil
El que diga que me oyó,
Por no pensar como yo
Llamar a un cubano «vil».

Viles se puede llamar
A los que a lucir el sol
Del Diez, con el español
Fueron, temblando, a formar.

Los que al hombro los fusiles,
Negra el alma y blanco el traje,
Ayudaron al ultraje
De su patria—ésos son viles.

Vil viene bien, y no menos,
Al que por la paga vil,
Mata el ánimo viril
Entre los cubanos buenos.

Pero al que duda—¡yo no!
¡Yo no dudo!—que su tierra
Puede después de la guerra
Vivir con paz y con pro;

Al que comparte la fe—
La fe que yo no comparto—
En el cariño del parto,
Que pudo ser y no fue;

Al que piensa—¡yo no pienso
Así!—que, en tanto desdén,
Es dable un inmenso bien
Sin un sacrificio inmenso;

Al que, por odio a la guerra,
Prefiera—¡yo no prefiero!—
El comerciante extranjero
A la virtud de su tierra;

Ése, ¡quién sabe si arguya
En vano! ¡si en la mar fia!
Pero si su tierra es mía,
También es mi tierra suya.

Y puede, de igual derecho,
En brazos de otro soñarla,
Como sueño en conquistarla
Mano a mano y pecho a pecho.

¡Qué dijera yo de aquel
De opinión diversa, si
Me llamara vil a mí
Por no opinar como él!

Quiero a Cuba amante y una;
quiero juntar y vencer
¿Y empiezo por ofender
Al que ha nacido en mi cuna?

No hiero al mismo español,
de quien la sangre heredé.
¿Y fratricida, heriré
A mi hermano en pena y sol?

A mis hermanos en pena
No los he de llamar viles,
Los viles son los reptiles
Que viven de fama ajena.

Todo esto es muy simple, todo
Es que nos daban por muertos
El Diez, y al vernos despiertos
Cierran el paso con lodo.

¡Pero quisiera ver yo
Frente a frente al zascandil
Que dice que llamo vil
A mi hermano y que me oyó!

Donde no nos puedan ver
Diré a mi hermano sincero:
«¡Quieres en lecho extranjero
A ti patria, a tu mujer?»

Pero enfrente del tirano
Y del extranjero enfrente.
Al que lo injurie: «¡Detente!»
Le he de gritar: «¡Es mi hermano!»

En la patria de mi amor
Quisiera yo ver nacer
El pueblo que puede ser,
Sin odios y sin color.

Quisiera, en el juego franco
Del pensamiento sin tasa,
Ver fabricando la casa
Rico y pobre, negro y blanco.

Y cuando todas las manos
Son pocas para el afán,
¡Oh patria, las usarán
En herirse los hermanos!

Algo en el alma decide,
En su cólera indignada,
Que es más vil que el que degrada
A un pueblo, el que lo divide.

¿Quién, con injurias, convence?
¿Quién, con epítetos, labra?
Vence el amor. La palabra
Sólo cuando justa, vence.

Si es uno el honor, los modos
Varios se habrán de juntar:
¡Con todos se ha de fundar,
Para el bienestar de todos!

lunes, 12 de julio de 2010

EL CATECISMO DE MAFALDA.


Un texto muy interesante, publicado en el Diario La Nación. Pensemos, analicemos... están ocurriendo acontecimientos extraños en la política mundial.



EL CATECISMO DE MAFALDA.

POR: Pilar Rahola

Formó parte de nuestra educación sentimental. Respiraba nuestra misma perplejidad, formulaba las mismas inquietas preguntas, alentaba utopías parejas y, en su paisaje cotidiano, las mismas Susanitas y Manolos pintaban las emociones y los días. Mafalda fue la sutil compañía, la conciencia cercana, y todo lo que representó sigue con nosotros para siempre. De hecho, transgeneracional como todo grande, Quino ha conseguido que Mafalda sea amiga de nuestros hijos, hermana mayor de los Guilles que se pasean por los rincones de nuestra felicidad. El título, pues, de este artículo, es lo que parece, un sentido y agradecido homenaje. Sensible, comprometida y, a pesar de todo, deliciosamente niña, Mafalda siempre será de una sola pieza.
¿Son de una sola pieza los Mafaldos que pululan por las esquinas del pensamiento, por los despachos de algunas cancillerías, por las cátedras impolutas de múltiples universidades, por las calles de la pancarta y el grito? Toda esa progresía, heredera de las utopías de izquierdas que intentaron cambiar el mundo, ¿mantiene intactos los criterios morales que las movilizaron? Y más aún, ¿mantiene el compromiso con la libertad?
Las banderas que blanden son las de siempre, la propia de la libertad, la solidaridad, la justicia social, la lucha contra la marginación, y así hasta completar la lista del catecismo del buen pastor de izquierdas. Poco o nada tengo que decir contra esas banderas que, sin paliativos, son las mías. Pero mucho hay que decir sobre algunos de los que se han apropiado de ellas, y, desde la atalaya de su soberbia ideológica, nos castigan con su verbo airado. Ya hablé, en otra ocasión, de los D Elía y Bonafini, eficaces lacayos del pensamiento reaccionario de izquierdas. Pero más allá de los peones que se mueven por el tablero, con más ruido que inteligencia, existe una sólida corriente de izquierdas que, a pesar del efectismo de su retórica, está traicionando seriamente la ley de leyes, la Carta de Derechos Humanos.
No es nueva esa traición, y ahí están las víctimas de las dictaduras de izquierdas clamando su lugar en el sol del recuerdo, sospechosas por el hecho de haber muerto bajo balas amigas, esos bellos dictadores que leían a Lenin y mataban como Goebbels. Y que algunos aún cabalgan, cual patéticos jinetes con zapatillas, por las islas de nuestras revoluciones adolescentes.
Hoy, como ayer, existen víctimas que no conmueven, dictaduras que no movilizan, terrorismos que no indignan, esclavitudes que no arañan las paredes de la conciencia, y todo ello pasa mientras tomamos las calles para gritar contra la injusticia.
Diversas son las traiciones morales que la izquierda está perpetrando, en nombre de los mismos principios que dice defender. Con un añadido fundamental: más allá de los gobiernos que cada cual elige, los ciudadanos otorgan un plus de prestigio a los intelectuales y a los movimientos de izquierdas, hasta el punto de que un pensador de derechas sólo puede equivocarse una vez, antes de hundirse. La izquierda puede perpetrar una vida de errores, y mantiene intacto el prestigio.
¿Sirve el ejemplo de Saramago? Defendió a Stalin como libertador, estuvo a favor del Muro de Berlín, considera a Chávez y a Castro como referentes legítimos e, incluso, entró en las listas del PC portugués, el más jurásico de los partidos comunistas del mundo, si obviamos la excepción de Corea del Norte, que detenta el honor de ser el mayor dinosaurio. Sin embargo, Saramago vocifera contra los yankees, clama contra la maldad judía, disculpa al terrorismo islamista, repite los tópicos sudados de la corrección política, y las universidades del mundo babean de complacencia, lo elevan a los altares y lo consideran un ejemplo de intelectual comprometido. ¡Qué importa que haya defendido a alguno de los asesinos más importantes de la historia reciente! ¡Qué importa la quiebra moral que ello significa! Cumple felizmente con el primer mandamiento del catecismo progresista, y eso lo convierte en ícono de la izquierda reaccionaria: "Odiarás a USA sobre todas las cosas, y a Israel como si fuera lo mismo". Si tuviera que definir este progresismo de doble moral, lo haría usando su propio concepto de solidaridad: un concepto bizco, que llora por un ojo a las víctimas que le gustan, y por el otro disculpa a los asesinos que no le disgustan.
Por supuesto, estoy a favor del pensamiento crítico con el accionar norteamericano, y practico esa convicción tanto respecto de su política en la región como en el caso de Irak. Pero el pensamiento crítico es un compromiso integral, que no permite extrañas ambigüedades. El problema de los Mafaldos no es contra quién luchan, sino contra quién no luchan ni levantan banderas. Subidos al orgasmo permanente de la caza al yankee malvado y al perverso israelí, se les escapan vivos todos los dictadores del planeta. Es decir, les preocupan más los errores de los demócratas que las locuras de los tiranos.
Hablé de traición moral. Permítanme. Traición a las mujeres que viven bajo las tiranías islámicas, sin ningún derecho, abandonadas a su suerte, culpables de no ser esclavizadas por alguna democracia occidental. Su dolor no preocupa a ningún vocero de la izquierda auténtica. No está en el catecismo del buen progre luchar por las víctimas del islam. Traición a la libertad, minimizado el terrorismo nihilista, perdonados los suicidas "jihadistas", reconvertidos en milicianos los fanáticos enloquecidos que matan a decenas de personas en los autobuses de Jerusalén o en los mercados de Bagdad. ¿Se han fijado que si matan americanos o judíos, son resistentes, pero si matan españoles o ingleses, son terroristas? Los mismos. Su mismo totalitarismo nihilista. La misma financiación. La misma tecnología vía satélite, conectada a la Edad Media. Pero distinto rasero.
Traición a la tolerancia, con ese coqueteo desacomplejado con el nuevo antisemitismo que corroe al mundo. Traición a la inteligencia, convertida la ideología en una religión, y las ideas en dogmas de fe. Y, finalmente, traición a la solidaridad, cuya bandera manchan de tanto usarla como munición demagógica. El mundo, sin duda, no vive un tiempo de luz. Pero la izquierda tendrá que preguntarse qué culpa tiene en esa oscuridad. Tanto por las palabras que dice como por los silencios que otorga. ¿No será que los Mafaldos han traicionado a Mafalda?

Diario La Nación. Argentina.
08/05/2007

miércoles, 23 de junio de 2010

CUBA: ¿POTENCIA MÉDICA MUNDIAL?

Durante un buen tiempo, mucho, pero muchísimo tiempo, crecimos con el eslogan de que Cuba era una potencia médica mundial. Nunca supe si era verdad u otra consigna politizada del gobierno. Teníamos educación, salud y deportes gratuitos. Nos decían que eso no lo había en ninguna parte del mundo. Ningún país de América Latina vacunaba a sus niños de manera gratuita. Y como no podíamos comparar, lo creímos todo. Ahora, después de 13 años en México y de haber viajado por otros países, me doy cuenta que nos engañaron miserablemente, en esto y otros miles de problemas. Para ensalzar el Socialismo cubano, mintieron descaradamente del resto del mundo. Desgraciadamente, muchos siguen creyendo en la utopía cubana que se armó a partir de falsedades. Siguen soñando con un país que no existe.

Les dejo hoy un post del blog Octavo Cerco y un video. No agrego nada más: uds. juzgarán por sí mismos.

EN EL HOSPITAL
POR CLAUDIA CADELO.

Marta está cansada de los hospitales. Tiene -como la mayoría de sus coterráneos- mala suerte con la salud pública. Uno de los pilares de la revolución en la que nació no deja de parecerle un edificio carcomido en estática milagrosa, un pilar de la destrucción.

Hace algunas semanas estuvo cuidando a un familiar en el Calixto García. Entre otras vicisitudes, los sueros que necesitaba su paciente fueron comprados en el mercado negro, la mayoría de las medicinas “resueltas” y el tratamiento supervisado por los propios familiares. A fuerza de averiguar aprendieron a recordarle a la enfermera la hora exacta de las curas, el nombre de cada pastilla y el tratamiento –llevado a cabo por ellos mismos- para evitar escaras.

Como rara vez había agua, trajeron cubos; como no había cómo calentarla para la hora del baño, compraron un calentador; como había demasiado calor en el cuarto, pidieron un ventilador prestado. Lo llevaron todo: el jabón, las sábanas, la comida, el sillón del acompañante, la crema, el alcohol, las vitaminas y el algodón.
El único problema que quedó sin resolver fue el asunto de la tupición del baño; pero que el inodoro tuviera siempre un agua verde-roja apestosa y que el sifón del lavamanos se botara irremediablemente, podían ser considerados menores teniendo en cuenta la capa de churre de todo el local, la destrucción de las ventanas y los cables flotantes del falso techo.

Marta me cuenta que terminó su estancia agotada: lo único que le pide al cielo es morir de un infarto en su propia casa, sin tener que disfrutar de las comodidades de la salud pública cubana.

EN EL HOSPITAL HIJAS DE GALICIA: http://www.youtube.com/watch?v=dNhgym2bMtA

OTRA SALA DE OTRO HOSPITAL EN EL VIDEO:

sábado, 5 de junio de 2010

CONVOCATORIA: PRIMERA CIRCULAR.


La revista Aeda, del Centro de Cultura Casa Lamm en México, D.F, dedicará su número cinco a homenajear al escritor cubano José Lezama Lima en el centenario de su nacimiento. Por este motivo, estamos invitando a críticos y estudiosos de su obra a que envíen sus trabajos en torno a cualquiera de los textos lezamianos. De igual forma, convocamos a todos los que se interesen en los llamados pintores de Orígenes –la vanguardia cubana- a colaborar con ensayos que indaguen en la importancia que tuvo para la revista el trabajo de dichos artistas.

Los textos tendrán un máximo de quince cuartillas, en letra TNR-12, a 1.5 espacios con su bibliografía correspondiente y aparato metodológico de análisis sistema Chicago.

Para enviar los trabajos: aeda.lamm@gmail.com

En el asunto del mensaje, debe ir: ENSAYO AEDA CINCO.

Para visitar los números publicados hasta la fecha: revistaaeda.com

El plazo de admisión de los trabajos será agosto de 2010.

viernes, 14 de mayo de 2010

VAMOS A CHOTEAR: CUBANEANDO


Esto es sólo una pequeña muestra que me han oído decir muchos de uds. Para mis compatriotas, porque somos la sal de la vida. Para todos mis amigos y lectores, una sonrisita:

El Cubano no corre: Echa un patín.
El Cubano no es infiel: Pega los tarros.
El Cubano no se sube: Se encarama.
El Cubano no habla mucho: Mete tremenda muela.
El Cubano no se enamora: Coge tremendo metío.
El Cubano no se emborracha: Coge nota, o curda.
El Cubano no es niño: Es fiñe.
El Cubano no se baja: Se apea.
El Cubano no te golpea: Te rompe la siquitrilla.
El Cubano no baila: Echa un pie.
El Cubano no es haragán: No dispara un chícharo.
El Cubano no se equivoca: Se enreda
El Cubano no se muere: Canta el manicero o estira la pata.
El Cubano no tiene obsesiones: Tiene matraquillas.
El Cubano no se enferma: Se pone maluco.
El Cubano no pasa hambre: Se jama un cable.
El Cubano no es pobre: Está en la fuácata, está pelao.
El Cubano no está delgado: Es un esqueleto rumbero.
El Cubano no se vuelve loco: tiene guayabitos en la azotea, le patina el coco. O tiene un tornillo flojo.
El Cubano no se cansa: Se descuajeringa, se desmondinga.
El Cubano no ignora a alguien: Lo tira a mondongo.
El Cubano no es culto y lector: Es una polilla.
El Cubano no dice “toca mal el piano”: Dice “machaca las teclas”
El Cubano no forma una confusión: Forma un arroz con mango.
El Cubano no es ostentoso o pretencioso: Se da lija.
El Cubano no conquista a una mujer: Liga a una jeva.
El Cubano no dice “come despacio”: Dice “¡¡¡Respira,niño!!!”
El Cubano no tiene una novia fea, La novia es un casco.
El Cubano no dice “me lo has puesto difícil”: Dice “Me la pusiste en China”.
El Cubano no te dice que hiciste algo excepcional: Te dice “Te la comiste!”
El Cubano no va a dormir, va en surna.

SOMOS UN MAL NECESARIO

CAMINO A LA ANARQUÍA



Me preocupa muchísimo, en grado más que superlativo, la posición de la RAE (Real Academia Española) en las nuevas disposiciones del Diccionario Panhispánico de dudas. Siempre hemos acudido a los diccionarios en búsqueda de la REGLA, de cómo se debe decir o escribir una palabra. Para eso existen las normativas: para trazar una pauta, un camino. Por eso me resulta altamente absurdo que ante cualquier duda, las respuestas de la Academia sean básicamente balbuceantes y misteriosamente conciliadoras. ¿Se pueden dar el lujo, los que dictan las leyes y las reglas, de ser paternalistas y abarcadores? Creo que ahí radica el grave peligro de lo que está sucediendo hoy en día: la RAE pretende ser aglutinadora pero con una benevolencia que nos hace daño.

No me imagino leyes del tránsito que digan: “Ud. debe doblar en la próxima esquina a la izquierda pero como por uso la mayoría lo hace a la derecha, le dejamos a su conveniencia la decisión” O la ley de un país que rece: “ La basura no se dejará en la entrada de las escuelas pero como la comunidad la deja, le dejamos a su conciencia el paso a seguir” ¿ Se imaginan un mundo donde en vez de preceptos claros y precisos que limiten el mal comportamiento humano existan pautas ambiguas en la sociedad? ¿ A dónde llegaríamos si los Códigos penales empezaran a dictar postulados del tipo siguiente:”Se juzgará con penas de hasta 20 años de privación de libertad a quien trafique con estupefacientes pero como el tráfico es un problema generalizado dejamos a la conveniencia de cada juez la condena a aplicar”.

No, desgraciadamente, no estoy exagerando. Cuando se acude a una consulta con la RAE el objetivo es claro: buscamos la respuesta única, no el complaciente “a su conveniencia”. Esto, en lugar de unir al idioma, lo está destrozando. Una muestra:

licuar(se). ‘Hacer(se) líquida una sustancia sólida o gaseosa’. En el uso culto se acentúa preferentemente como averiguar (→ APÉNDICE 1, n.º 6): «Se licuan los tomates» (Ronald Frutoterapia [Col. 1998]); pero es hoy frecuente, y también válida, su acentuación como actuar (→ APÉNDICE 1, n.º 7): «Todo se licúa» (NHerald [EE. UU.] 15.1.98).

Es decir, el uso culto exige la acentuación como averiguar pero como los que no son cultos lo acentúan como actuar, la RAE prefiere quedar bien con los dos y aceptar ambas acepciones. Y me pregunto, ¿acentuaremos en las universidades el verbo licuar como irregular mientras los que no son “cultos” lo acentuarán como regular? ¿Qué estamos haciendo? En vez de trazar la regla y hacer que la gente estudie y se supere a la norma culta, la RAE está incentivando la desidia y la indiferencia: pobrecitas las masas incultas, no saben qué es un verbo irregular, que lo tilden cómo quieran ¿Qué le decimos a un niño de primaria? ¿Cómo explicamos esta descabellada solución? Pero hay más:

guion1 o guión. ‘Escrito que sirve de guía’ y ‘signo ortográfico’. La doble grafía, con o sin tilde, responde a las dos formas posibles de articular esta palabra: con diptongo (guion [gión]), caso en que es monosílaba y debe escribirse sin tilde; o con hiato (guión [gi - ón]), caso en que es bisílaba y se tilda por ser aguda acabada en -n. La articulación con diptongo es la normal en amplias zonas de Hispanoamérica, especialmente en México y en el área centroamericana; por el contrario, en otros países americanos, como la Argentina, el Ecuador, Colombia y Venezuela, al igual que en España, esta palabra se articula con hiato y resulta, pues, bisílaba. Debido a esta doble articulación, y con el objetivo de preservar la unidad ortográfica, en la última edición de la Ortografía académica (1999) se establece que toda combinación de vocal cerrada átona y abierta tónica se considere diptongo a efectos de acentuación gráfica. Por ello, en guion y otras palabras en la misma situación, como ion, muon, pion, prion, Ruan, Sion y truhan, se da preferencia a la grafía sin tilde, aunque se permite que aquellos hablantes que pronuncien estas voces en dos sílabas puedan seguir tildándolas (→ TILDE2, 1.2).

¡Con el objetivo de preservar la unidad ortográfica! ¿Qué unidad se logra con la ambivalencia? Las unidades –como indica su nombre- se logran con una sola idea, con una NORMA. Me imagino a un profesor en una escuela internacional: “A ver, mijo, ¿de qué país eres? ¿De México? Ah, no, tú tienes que ponerle acento y para ti es diptongo. ¿Y tú? ¿De Venezuela? Tú puedes ponerla sin acento, porque en tu país así se usa” ¿Y los profesores que imparten español a extranjeros? ¿ Qué dirán? " Bueno, dependiendo del país de habla hispana dónde se encuentre, así acentuará la palabra guión"

Puede ser muy cómico si no resultara altamente absurdo y peligroso. ¿Qué esperamos de la RAE? La ley. La regla. Sin límites claros y precisos, el ser humano no crece. Esperamos que nos diga: Licuar, verbo irregular, se usa igual que negociar. Guión – como soy cubana, me corresponde con acento- es diptongo y lleva acento. Lo demás es populismo lingüístico, afán por caerles bien a todos y no ser los malos de la película. Y me da mucha pena decirles, señores académicos, que vamos a la anarquía del español, a su división irremediable y un fin muy triste si no se toman las medidas pertinentes. Y pronto: el asunto no admite demoras. Nuestros alumnos están extraviados en este mar de concesiones.